La llum igual

La llum igual explora, a través de tres apartados, las luces que iluminan nuestros días: las de la ciudad, las de los lugares situados en los márgenes de las urbes y, finalmente, la luz implacable de la llanura.
A través de todas estas luces, en estos poemas hay un intento de fuga, una conciencia cada vez más evidente de buscar el exilio urbano y de encontrar la verdad en medio del sol descomunal de los pueblos de la llanura.
En esta huida no hay idilio, solo una pérdida gradual del yo a favor de una luz que todo lo llena.
Este canto de exilio es agridulce: alcanzar la desnudez de la realidad no deshace sus nudos, solo los vuelve más evidentes.